Estudio Garrido

Eventos de Arte

Pequeño Formato

  • Pequeño Formato

Hace ya algunos años era costumbre en las galerías porteñas, incluso en las más encumbradas, programar para finales del año muestras colectivas de los artistas que integraban sus elencos, con la particularidad de que dichas exposiciones incluían en sus catálogos sólo obras de reducidas dimensiones.

Estas muestras, a las que se denominaba ??de pequeño formato?, apuntaban desde un punto de vista comercial, a las compras que la por entonces pujante y culta clase media nacional solía concretar en ocasión de las tradicionales fiestas de la Navidad cristiana y el Año Nuevo. Regalos a seres queridos, ciertos compromisos sociales o profesionales, o la íntima satisfacción de un gusto personal, sostuvieron esta buena práctica que, desde lo netamente comercial, alimentó necesidades culturales tal vez imposibles de cumplimentar con obras de mayores costos.

Cuando los ciclos económicos marcaron otros rumbos, y esa clase social debió atender prioritariamente urgencias distintas a las de la cultura, las muestras de ??pequeño formato? fueron perdiendo espacio en la agenda artística de la ciudad.

Es por eso que asumimos con entusiasmo la propuesta que Estudio Garrido Abogados, a través de su colección Paideia, concreta para esta cita mensual de las Gallery Nights. Brindar hoy en Buenos Aires una muestra de pinturas de pequeño formato no es sólo echar una mirada nostalgiosa a un pasado que valoramos como mejor, sino que nos deja espacio para la esperanzada espera de un tiempo en el que estas exposiciones vuelvan a dar respuesta a las apetencias culturales de una sociedad en trance de recuperar su legítimo protagonismo.

Ocupan en esta oportunidad la rotonda de nuestras muestras, tan efímeras en el tiempo real de su exhibición como memorables a través del aporte que constituyen a la difusión del arte argentino, obras de un muy seleccionado espectro de artistas nacionales.

Desde las postrimerías del siglo XIX llegan Antonio Alice y su mentor, el maestro italiano Decoroso Bonifanti. También formados en las academias de la península llegaron a este puerto Tomás Di Taranto, Fausto Coppini y Nazareno Orlandi, que pasó con igual maestría de los murales de la hoy librería El Ateneo y la porteña iglesia del Salvador a los pequeños apuntes del Noroeste. Preanunciaba así el recorrido de Raúl Soldi, argentino pero alumno de Brera, que pasaría de la capilla de Glew y los techos del Teatro Colón a notas rurales de generosa luz y reducida dimensión. Alfredo Lázzari y su cuñado Salvador Zaino, llegaron a la Boca y a Rosario y pusieron en clave argentina la lección de los macchiaiolli,

argentino pero alumno de Brera, que pasaría de la capilla de Glew y los techos del Teatro Colón a notas rurales de generosa luz y reducida dimensión. Alfredo Lázzari y su cuñado Salvador Zaino, llegaron a la Boca y a Rosario y pusieron en clave argentina la lección de los macchiaiolli,

La vertiente española en esta muestra la encarnan Pedro Roca y Marsal, Francisco Salat y Luis Macaya. Otón Ringer llegó desde la Viena de los finales del Imperio, y Stephen Koek Koek, inglés de nacimiento, no disimuló en sus pinturas la raigambre holandesa que compartía con Jacques Witjens.

Cronistas de la ciudad en crecimiento fueron Luis Ferrini, Francisco Mariani, David Heynemann y la contemporánea Lola Frexas, asomándonos a la ribera del Plata en los apuntes de Justo Lynch y su discípulo Oscar Vaz.

Una visión de la Argentina profunda nos traen las obras de Luis Cordiviola, Vicente Vento y Armando Repetto.

Pequeñas sin duda, pero elocuentes en la transmisión de sus temas, esta cuarentena de obras resultan como otras tantas ventanas que se abren hacia la vastedad de un país tan privilegiado en sus paisajes como en las calidades de sus intérpretes plásticos.

Adrián Gualdoni Basualdo
Octubre de 2010

Contacto
 

Armando Repetto
Otoño en el parque
Colección Paideia